3 consejos para mejorar tu sparring.

3 consejos para mejorar tu sparring.

En todos estos años dando vueltas por los gimnasios hemos podido ver como se acercan a las artes marciales todo tipo de personas, de todas las formas y estratos sociales: empresarios, mamás, papás, adolescentes, trabajadores, altos, bajos, feos, guapos … Si bien es cierto que muchos son apasionados del entrenamiento físico, otros muchos no lo son del sparring, por lo que se dejan atrás una parte fundamental de lo que significa un arte de lucha. De hecho y con toda seguridad nos atrevemos a asegurar que todo ese entreno previo de específicos, de drills, de golpeo a los sacos, de saltar a la comba, correr … son ejercicios que caminan hacia la preparación del sparring. Si no lo haces, nunca sabrás qué es pelear.

Entendemos que para la mayoría de las personas ser golpeado o sometido puede suponer un gran problema y aunque inevitablemente esto forma parte del proceso no es únicamente de lo que se trata. Sparring, no tiene que ser siempre de alta intensidad, es aprendizaje y familiarización con la idea un oponente. Es un tiempo en que te descubres y puedes expresar tu “estilo”. Para nosotros las artes marciales son la expresión física de la sabiduría.

Mucha gente tiene miedo del contacto físico, es algo que se ha olvidado en nuestra sociedad. Es perfectamente normal y comprensible. No creemos que mucha gente (ni tan siquiera los que dicen disfrutar de ello) se sienta bien al recibir un puñetazo, una patada, una palanca al brazo o una estrangulación. El Sparring tiene que hacerse de forma gradual y adaptado al nivel de experiencia, edad y salud física que tengamos.

A continuación os presentamos algunos consejos que esperamos te ayuden a aclimatarte gradualmente al sparring:

1. No intentes lo complicado.

Para Fightlosophy el Arte se encuentra en lo simple. Los grandes atletas no lo son por realizar cosas extremadamente complicadas, y si pueden hacerlo es porque tienen una base tan extremadamente buena, saben hacer las cosas simples tan bien, que el resto es pan comido. Volver a las bases, hacer las cosas simples, es quizás una de las primeras fases de nuestro trabajo de sparring. Si observamos una pelea de Boxeo, de MMA, de Muay Thai vemos como ellos, los peleadores profesionales usan exactamente las mismas técnicas que nosotros … la diferencia es que son capaces de llevarla a otro nivel. Focaliza tu atención en los pequeños detalles, en las cosas simples, en tu base y antes de darte cuenta estarás entre los grandes.

2. Mantén la calma. 

A todos nos pasa en diferentes niveles. Justo cuando empezamos a hacer sparring nos ponemos algo nerviosos, sobre todo si es alguien que no conocemos, un cinturón más elevado o nuestra auto-exigencia nos pasa una mala pasada con el ego. Es totalmente normal. Cuando te sientas así, focaliza toda tu atención en respirar profundamente y en buscar la calma. Esto te irá preparando para cuando te encuentres en alguna situación de tu vida regular en la que necesites esa calma. Entrenar con altos grados de tensión no es totalmente beneficioso. Recuerda que casi todo el mundo quiere aprender, si eres muy brusco por esos nervios que te sobrevienen, pueden pasar varias cosas: que nadie quiera entrenar contigo o que intenten ir a más intensidad que tú por lo cual al final ninguno de los dos aprende nada.

3. Márcate algunas metas.

Es importante tener un plan en esto del entrenamiento / aprendizaje. Da igual cual sea mientras que esté implicado el evolucionar y poco a poco ir conquistando la mejor versión de nosotros mismos. Una cuestión que puede ayudarnos a mejorar es dejar el Ego colgado en la percha del vestuario. Luego empezar a plantearnos objetivos realistas ( sería absurdo empezar tu sparring pensando que vas a finalizar por ejemplo a un cinturón negro de BJJ mientras tú eres blanco) durante nuestra sesión de entreno aunque ello suponga caer en desventaja y ser golpeado o finalizado. Trabaja desde posiciones o tipos de golpes/defensas que no te hacen sentir bien en principio, deja trabajar al compañero para estudiar su movimiento, desplázate, rompe todo y vuelve, respira. Hacer siempre lo que te sale bien (como decía el gran Rickson Gracie) no va a hacer que mejores. Así que asume el tap-out, es todo un proceso de aprendizaje y ya se sabe que quien corre mucho atrás se haya.

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