Comunicándonos con nuestro diablo interior. El cambio al ser escuchados.

Comunicándonos con nuestro diablo interior.

El cambio al ser escuchados.

Puede que no parezca éste un asunto para Fightlosophy, pero a razón de cómo entiendo mis entrenamientos y cómo pretendo enseñar mi Eskrima, no son pocas las veces que digo a mis estudiantes que en ocasiones y teniendo en cuenta nuestra batallas (interiores y exteriores), tenemos que alimentar el demonio que llevamos dentro a la vez que lo atamos bien corto (super importante).

Comunicarnos con nosotros mismos, mirando de dentro hacia afuera (más allá del juego psicológico engañoso del “autoconocimiento”, que no es más que condicionamiento), se me antoja fundamental para el desarrollo efectivo de la conciencia bajo la perspectiva de la supervivencia en las Artes Marciales. Este vídeo que paso a compartir en breve es de esos que te dejan pensativo, que impactan o por contra de dejan indiferente.

Su protagonista humana se llama Anna Breytenbach. Esta sudafricana, entre otras cosas psicóloga de profesión, decidió seguir su pasión, dejarlo todo y centrarse en la naturaleza salvaje. Volcó en un principio todas sus energías en una programa de protección para los guepardos. Basando su experiencia en la observación, se dio cuenta de que de alguna manera podía entender  el lenguaje animal. Poco a poco fue desarrollando esa “sensibilidad” especial que la distingue y comenzó la magia de la comunicación entre especies.

Diablo, el protagonista animal del vídeo, es una poderosa pantera negra (me fascinan estos animales). Diablo en realidad somos todos nosotros, ese rincón interior de difícil acceso que conjuga miedo y desconocimiento. Su cambio, la necesidad de ser entendido y cómo se ve plasmado en este documento me ha hecho reflexionar y escribir esta entrada. Diablo y su proceso se parecen mucho a lo que se vive antes, durante y después del combate. Esa lucha (la vida misma), que se manifiesta en formas extrañas que fluctúan entre la tormenta de la experiencia negativa y la calma del objetivo alcanzado y superado.

En las artes marciales lidiamos, dialogamos y gestionamos constantemente nuestro diablo interior. Una vez más la naturaleza nos da una lección difícil de olvidar, sin más, el vídeo:

Entrada siguiente:
Entrada anterior:

Deja un comentario