Fightlosopheando por el mundo.

Fightlosopheando por el mundo.

Una de las propuestas que surgen en nuestras mentes cuando pensamos en hacer este proyecto es la de expandir en la medida de lo posible nuestra forma de entender la Lucha. Sin ningún tipo de duda una de las mejores formas que existen para transmitir nuestra Fightlosofía es la de viajar por el mundo.

Uno de los proyectos hermanos mayores de Fightlosophy es el X3M-Fight, este año se ha celebrado la tercera edición por tercer año consecutivo y eso me permitió viajar una vez más a los Andes, una de las zonas más mágicas que he conocido del mundo. El proyecto es un sueño que poco a poco se hace realidad gracias al apoyo incondicional y organización de Soastec … el propósito: difundir, mostrar, enseñar conceptos de autodefensa real basados en mi experiencia en la Eskrima Filipina Tradicional y mi trayectoria dentro del mundo de las Artes Marciales.

Eskrima es un Arte basado en el uso de armas por lo que su foco de atención se centra en la efectividad, en la funcionalidad. En aquellas latitudes hay conceptos que se entienden mucho mejor que aquí ya que viven una realidad muy diferente a la que nosotros estamos acostumbrados.

Viajar a Ecuador por tercer año consecutivo es todo un privilegio de esos que en realidad uno no termina de creer ser merecedor. Dar seminarios es una de las actividades relacionadas con la educación que más me apasiona. Enseñar de esta forma es evidentemente quedar expuesto a mil variables. Esas variables suelen tener nombre y apellidos y en ocasiones quieren demostrar que sus mierdas son mejores que las tuyas. Eso no es un problema, el problema es tener que golpear muy duro a la gente … y cada vez sentirse menos mal.

Cuando uno viaja por el mundo lo primero que tiene que hacer es adaptarse a ese nuevo mundo. Esto de ir de Maestro no va conmigo por lo que cuando alguien me llama Maestro (o sucedáneos) le repito cuantas veces haga falta que mi nombre es José.

La naturaleza en Ecuador es endiabladamente bella. La altura es quizás una barrera (Quito está cerca de los 3000 metros) que hay que gestionar con inteligencia porque hablando de entrenamiento pareces un ancianito que nunca se hubiese movido y que te de el mal de altura en pleno seminario no es la mejor de las presentaciones que uno puede imaginar. Estar allí es estar en mitad del mundo, rodeado de personas con una cultura diferente y aunque hablan el mismo idioma, tienes que aprender qué decir, cómo decir y cuando decir. El principal bastión de la lucha es la adaptabilidad, cuando uno de nosotros viaja siempre es bienvenido/bien-llegado precisamente por eso, porque somos capaces de aprender rápido, de adaptarnos.

Lo primero que puedo destacar de esta experiencia es la certeza total y absoluta de que no hay profeta en tierra propia. Aceptan, entienden y respetan mucho más lo que significa dedicarse a la Lucha. En una reunión en la que puede haber abogados, arquitectos, personas que se dedican al mundo de las comunicaciones, informáticos … te puedes sentir igual de bien venido, se ocupan de saber de tu vida y admiran que salgas de tu país movido por una pasión que poco terminan de entender.

Luego y más importante de todo, y por lo que realmente vale la pena abrir las alas y viajar: la gente que conoces y los sitios que te enamoran. Una de las lecciones más duras que he aprendido cuando estoy lejos de casa es a despedirme de la gente que conoces en el camino. Sabes que mínimo tardarás un año en darles de nuevo un buen abrazo o un buen varazo ( hablando de entrenamientos). Otra cosa complicada es despedirte pero de los sitios … encontrar un paraíso es complicado, alejarte de él muy jodido.

Perderse es otro de los conceptos más importantes cuando uno viaja. Ya se dice: “Para encontrarse, primero hay que perderse”. Esto es lo que más me apasiona de conocer un nuevo mundo. Salir a andar, con todo lo que implica el desconocimiento y la inocencia de no saber por donde vas, me apasiona, me enriquece. Al no viajar como aniñado (en Ecuador así se llama a los”pijos”) uno se convierte un poco en cholo (catetillo) trotamundos. Entrar a comer en sitios (huecas) donde el menú vale 2.5$ puede parecer una locura pero la verdadera locura es no entrar y comprobar lo buena que está la comida!!! Me encanta estar en Ecuador y que me emocione saber que voy a comer un buen encebollado. Que te acojan con una sonrisa allá donde vayas o que un niño se te quede pasmado mirándote como casi sin entender nada porque te escucha hablar muy “raro” no tiene precio. Dar un seminario y que la gente se acerque a abrazarte de corazón ( aunque alguno de esos mismos hayan sido apaleados hace pocos instantes), no tiene precio … encontrarte  en otra parte del mundo y que te hagan sentir como uno más es de las mejores cosas que te pueden pasar.

Fightlosophy es un camino de ida a cualquier parte del mundo y si es Ecuador … el camino de ida quiere convertirse en un viaje sin fecha de regreso, porque allí: en el bosque, en la selva, al pie de los volcanes y un poquito más cerca del cielo, el alma se queda atrapada con cada amanecer… quizás todo es producto de la falta de oxígeno o quizás porque el arte que nos mueve, la Lucha busca espacios en los que no le vuelvan la cara y sea respetada.

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