Paralimpiadas, su historia. La gran competición olvidada, sus orígenes.

Paralimpiadas, su historia.

La gran competición olvidada, sus orígenes.

Hoy miércoles 07 de 2016 arrancan los Juegos Paralímpicos de Río 2016, esa gran competición que la mayoría de nosotros sabe que existe pero que a duras penas sigue. Una de las cuestiones que más valoro de este proyecto llamado Fightlosophy es que me da pie a investigar. Cuando uno se mueve descubre y cuando descubre se apasiona. Este es un proceso que me lleva a valorar la historia de una manera muy especial.

Hoy me sentía un tanto abatido cuando casi sin querer me enteraba de que empezaban las Paralimpiadas. Han sido casi nulas las reseñas en prensa o radio, pocas las entradas visibles en redes sociales y es que claro, este tipo de competición no tiene tanto tirón mediático.

Esta entrada es mi pequeño homenaje a todo y cada uno de esos atletas valientes que a lo largo de la historia lo han dado todo para llegar más allá que cualquiera de nosotros superando todos los límites imaginables.

La polémica está servida, no podía ser menos:  “Nunca en sus 56 años de historia, los Juegos Paralímpicos habían afrontado circunstancias como estas“, dijo el presidente del Comité Paralímpico, Philip Craven. Por desgracia y aunque parezca frívolo decirlo, todo se reduce a una cuestión económica. Para empeorar las cosas, según se ha filtrado, sólo se ha vendido el 12 por ciento de las entradas, lo que unido a los problemas para recaudar fondos obligará a recortar costos: disminución del personal, cambios en los servicios de transporte para los atletas y sus equipos, trasladar eventos a otros lugares para permitir que el Estadio de Deodoro sea desmantelado. A pesar de todo  y mucho más, hoy se inauguran y así será por mucho tiempo.

Origen de las Paralimpiadas.

Las historias de batallas y superación vuelven una y otra vez cimentando la idea de la Fightlosofía como pilar indispensable de este Blog. El origen de esta competición (la segunda más importante del mundo) puede remontarse a una persona, el Neurólogo Ludwig Guttmann y a un hospital de veteranos de la segunda guerra mundial.

En aquella época los afectados que presentaran cualquier tipo de discapacidad física o mental eran inservibles para la sociedad. Se los recluía en dependencias (con suerte un hospital) con la idea de que eran personas por las que ya no valía la pena trabajar. En los años de la postguerra fueron muchos los hombres que volvieron del frente con mutilaciones, ciegos, paralíticos o problemas mentales. Habían dado todo por una causa justa, por sus países y compatriotas y estos a cambio, una vez reconocido el mérito de haber luchado por la nación, los abandonaban a su suerte.

Un Neurólogo alemán de origen hebreo que había logrado huir de los nazis era en aquellos momentos el director del Hospital de Lesiones Espinales Stoke Mandeville. Para Ludwing Guttman las personas afectadas por lesiones medulares no eran enfermos terminales sino héroes a los que había que respetar y dar la oportunidad de que continuaran con una vida digna. Guttmann comenzó a hacer cosas tan simples como llamarlos por sus nombres, conversar con ellos y a intentar que volvieran a ser en la medida de los posible personas activas. El cambio fue radical, esos hombres veteranos del horror de una guerra sin precedentes, volvieron a ilusionarse con la vida, en poco tiempo la mortalidad en el hospital se redujo drásticamente.

Sir Ludwig Guttman

Sir Ludwing Guttman

Guttmann tuvo la genial idea de llevar a estos hombres hacia la actividad fisico deportiva. Ésta era practicada con la misma asiduidad que tomaban sus medicamentos y realizaban sus terapias. No es de extrañar que los efectos positivos se hicieran notar muy rápidamente. Recuperar el amor propio, tener de nuevo motivaciones y sentirse útiles una vez más hizo posible que la experiencia creciera a límites que aun no sospechaban.

Al poco tiempo surgió la idea de hacer un competición, fue así como el 28 de Julio de 1948 se organizaron los primeros juegos oficiales para atletas discapacitados, éstos se continuarían haciendo año tras año. El deporte elegido fue Tiro con Arco, los pacientes de Stoke Mandeville y los pacientes de la Star and Garter Home de Richmond fueron lo “contendientes oficiales”, participaron 14 hombres y 2 mujeres. El evento tuvo tanta repercusión que las noticias llegaron hasta Italia. Allí, en el Hospital de Parapléjicos de Villa Marino, el Doctor Antonio Maglio estaba llevando a cabo técnicas de rehabilitación similares, y como no podía ser de otra manera se puso en contacto con Guttmann.

Ese encuentro cambiaría la historia del deporte, Maglio pensó que el mejor campo de prueba posible sería Roma donde en 1960 se iban a celebrar los Juego Olímpicos. Ya podemos imaginar la de batallas y problemas que tuvieron que librar, no dejaron de intentarlos y así en Roma 1960 los atletas discapacitados convocados compartieron villa con el resto de atletas olímpicos. El 18 de septiembre se inauguró la competición (de 8 días) a la que asistió desde la grada un orgulloso Ludwig. Aquello que hacía poco parecía imposible se convertía en una realidad. Una de sus frases pasaría a la historia: “ellos son los mejores entre los hombres”.

Participaron 209 deportistas de 18 países, en 113 modalidades de 8 deportes. La única discapacidad permitida eran las lesiones de médula espinal. Hoy, en Río, participan 4350 deportistas provenientes de 176 países,  en 526 disciplinas de 22 deportes paralímpicos.

No hay que olvidar la historia de otros grandes héroes que lograron participar a pesar de su discapacidad en olimpiadas regulares.

El primero fue George Eyser, gimnasta Alemán afincado en Estados Unidos, compitió ganando seis medallas a pesar de tener una pierna artificial de la época. Los húngaros, Karoly Takacs participó en tiro para su país en Londres 1948 y en Helsinki 1952, consiguiendo oro en cada edición, a pesar de que le faltaba el brazo derecho y Olivér Halassy compitió en Amsterdam 1928, Los Angeles 1932 y Berlin 1936, consiguiendo una plata y dos oros respectivamente. Lis Hartel compitió en equitación por Dinamarca, a pesar de tener parálisis de rodillas a causa de una poliomielitis.

Destacan dos casos de atletas discapacitados que participaron en los Juegos Olímpicos tras la creación oficial de los Juegos Paralímpicos. El primero es el de la neozelandesa Neroli Fairhall, arquera paraplégica, que participó en Brisbane 1982 y más reciente el atleta sudamericano Oscar Pistorius con doble amputación de piernas. Este último caso es especial, ya que disputó las dos pruebas del olimpismo veraniegas en Londres 2012 y acto seguido las Paralimpiadas de Londres 2012.

Continuaré extendiendo este tributo en otras entradas haciendo referencia a historias impresionantes de superación en el mundo de las Paralimpiadas.

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