La sabiduría de la juventud.

La sabiduría de la juventud.

Alentado a conocer un poco más sobre los procesos de educación dentro de las artes marciales, empecé a observar cómo los clasicismos, las jerarquías y los intereses marcan el ritmo de lo que debemos ir aprendiendo. Se supone que la educación nos debe hacer libres y sin embargo vivimos en una sociedad sesgada por las modas y los procesos a lo “fast food”. En nuestro mundo de “guerreros del youtube” surgen los certificados comprados, los cinturones regalados y los Mc Dojos en los que se promete mucho por muy poco, creando sistemáticamente Zombies Marciales.

Enseñar es un proceso que puede completar el circulo de nuestro camino dentro de la lucha. Muchos de nosotros hemos llegado a este punto porque las circunstancias así lo quisieron, otros porque así lo decidieron y otro muchos no piensan ni por asomo adoptar esta faceta de “instructor”. Desde la perspectiva de alguien que educa desde lo marcial, considero que tenemos dos opciones: nos creemos superiores o nos creemos iguales. Creerse superior es imposición, piensas que tienes el derecho de enseñar a alguien como debe hacer las cosa. Si lo analizas bien, no hay nada que te legitime a obstaculizar el proceso de libertad que supone “aprender a sobrevivir”. Si piensas que por tener un cinturón / grado más elevado eres en alguna medida superior a otro ser humano, es hora de que te vean un buen psicólogo. Creerte igual es compartir una experiencia. Es humildad y esta es una de las características más importante en el proceso de descubrir la causa de tu propia ignorancia.

La sabiduría de la juventud tiene que ver con la “inocencia”, con la ilusión y con el vacío del comienzo. Como se dice en el vídeo de Alan Watts (que paso a compartir y recomendar), la sabiduría no siempre viene de arriba hacia abajo, sino todo contrario. No perder la capacidad de asombro será uno de los procesos que más nos acerque a nosotros mismos. Simplificando la cuestión: yo personalmente no le preguntaría a un general que está sentado en una oficina sobre la supervivencia, le preguntaría al soldado raso que es el que tiene que empuñar un arma y exponer su vida en el campo de batalla.

Si hay una mentalidad acertada con respecto a la educación y que tenga sentido dentro de nuestro mundo Fightlosphy es la de que “es mejor dar menos consejos y más ejemplo“.

 

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