Yasuke el Samurai Africano.

Yasuke el Samurai Africano.

La primera vez que nos encontramos con esta noticia histórica nos pareció más una película de Tarantino que un acontecimiento real. Más profundizamos en el personaje más nos animábamos a contaros esta fascinante anécdota de Yasuke, el único Samurai africano de la historia.

Gracias a sus innumerables leyendas, los samurai son quizás los guerreros más reconocidos de la historia. Nombres como el de Miyamoto Musashi y su libro de “los cinco anillos” han traspasado las fronteras del conocimiento marcial, pero ¿qué pasa cuando hablamos de Yasuke, el único samurai de origen africano?

Japón no es un lugar que uno suele asociar con los inmigrantes procedentes de África o del Caribe. Sin embargo, a finales del siglo XVI los occidentales comenzaron a llegar a las islas y el más poderoso señor de la guerra de Japón, Oda Nobunaga, fue quien impulsó la historia real del Samurai Africano. Fue una época de muchas guerras en la que las diferentes “tribus” luchaban por el control del poder. A mediados del siglo XVI la guerra civil se acercaba a su fin con la llegada de los europeos y sus armamentos modernos. Con estas nuevas armas Japón se reunificó con tres señores de la guerra: Oda Nobunaga comenzaría el proceso; su sucesor Toyotomi Hideyoshi completaría unificación y Tokugawa Ieyasu consolidaría que un traer una cifra sin precedentes de 250 años de paz.

Según “Histoire ecclésiastique Des Isles Et royaumes Du Japon”, escrito por François Solier de la Compañía de Jesús en 1627, Yasuke vino de Mozambique. Aunque la información no es del todo clara, ya que en otros escritos se defiende su procedencia del Congo. Yasuke ya se menciona en algunas de las cartas de los jesuitas en  1.581 de Luis Frois y Lorenço Mexia y en el Informe Anual de la Misión Jesuita en Japón de 1582. Yasuke llegó a Japón en 1579 como siervo del Jesuita italiano Alessandro Valignano, que había sido nombrado Visitador (inspector) de las misiones jesuíticas en las Indias, lo abarcaba Asia meridional y oriental.

Nobunaga escucha hablar por primera vez de Yasuke con la noticia de que en 1581,  el Jesuita Valignano lo había llevado a Kyoto, donde evidentemente su color de piel y su altura (cerca de dos metros) atrajo a una gran multitud de personas, llegándose a contar varios muertos en una abalancha ocurrida al querer verlo. Nobunaga ordenó al jesuita traer a Yasuke a su corte para que pudiera verlo. Las “Crónica de el Señor Nobunaga ” (信 長 公 記 Shinchōkōki) cuentan con una descripción del  primer encuentro entre Yasuke y Nobunaga: “El día 23 del segundo mes [23 de marzo 1581], una señor negro (黒 坊 主” kuro-Bozu “) provino de los países cristianos. Parecía tener unos 26 o 27 años; todo su cuerpo era negro como el de un buey. El hombre estaba sano y de buen aspecto”. Cuenta la leyenda que al ver a Yasuke, Nobunaga ordenó que lo desnudaran hasta la cintura y lo lavaran creyendo que su piel estaba pintada.  Nobunaga más tarde afirmaría que Yasuke tenía la fuerza de 10 hombres.

Una de las cosas que más curiosidad despertaba en el señor de la guerra era que podía conversar con Yasuke ya que éste había aprendido algo de Japonés ( aunque no lo hablaba perfectamente). Nobunaga ordenó al Jesuita Valignano dejar al Africano a su cuidado. Yasuke se convirtió en un elemento importante en el séquito de Nobunaga (le dio casa, espada y el honor de portar su Lanza). Su tamaño y fuerza actuaban como elemento disuasorio para evitar posibles altercados, por no hablar del exotismo que acompañaría a sus otras posesiones occidentales. Parece ser que la lealtad entre ambos llegó a ser tan grande que se escucharon rumores de que el “esclavo” sería convertido en Daimyo (señor terrateniente japonés). Estos rumores no cuajaron, aunque lo que sí es cierto es que Yasuke tuvo el honor de ser nombrado Samurai, un título extrañamente otorgado a los extranjeros.

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Yasuke tiene más libertad que antes. Técnicamente, aun era un siervo, pero ahora comía con sus compañeros y ganaba dinero por su trabajo. A veces incluso comía con él mismo Nobunaga, algo que nunca hubiera pasado con ningún otro extranjero. Sin embargo, el servicio a Nobunaga no duró mucho tiempo. Finalmente, el señor de la guerra fue traicionado por uno de sus mejores generales, Akechi Mitsuhide en junio 1582. Nobunaga y su pequeño séquito, que incluía a Yasuke, fueron sitiados en el templo Honno-Ji en Kyoto por el ejército de Akechi. Mientras que el templo ardía Nobunaga se hizo el suicidio ritual también llamado sepukku. Yasuke pudo abrirse camino y huyó al cercano castillo Azuchi con el hijo mayor de Nobunaga, Oda Nobutada. Con Nobunaga fuera de juego Akechi atacó el castillo, se cuenta que Yasuke luchó con valentía como uno más. La fortaleza fue finalmente invadida y Yasuke tuvo que entregar su katana al enemigo como cita la tradición occidental. Akechi resultó ser mucho más intolerante que Nobunaga alegando que Yasuke no era más que una bestia, no era Japonés y mucho menos un verdadero samurai. Akechi no le permitiría el honor de hacerse el seppuku ni de matarlo como a un Guerrero así que entregó a Yasuke de nuevo a los jesuitas de Kyoto.

No se sabe qué fue de Yasuke a partir de entonces, perdiéndose su pista y aumentando la leyenda. Tal vez pasó el resto de sus días vagando por Japón como un Ronin atípico, luchando contra villanos, ayudando a los desfavorecidos y enseñando el arte samurai a las siguientes generaciones. Posiblmente no sucedió así, pero puestos a soñar, no cabe duda de que sería un gran tema para una película de Hollywood.

Akechi Mitsuhide murió once días después de su traición. Toyotomi Hideyoshi, otro de los generales de Nobunaga, pasó a unificar Japón. La muerte de éste sumiría Japón en otra guerra civil y sería Tokugawa Ieyasu (un ex aliado de Nobunaga) quien establecería una dinastía que duraría 250 años. Tokugawa expulsaría a todos los occidentales (con la excepción de un pequeño enclave holandés en Dejima en Nagasaki) y el cristianismo sería ilegal hasta el siglo 19.

Una investigación que se hizo por parte de Discovery of the World’s Mysteries, concluía que Yasuke era un  Makua, de la  etnia Bantub (sudeste de África y el sur de África), el grupo étnico más grande de Mozambique, y también tiene una gran población a través de la frontera en el Distrito Masasi de la eegión Mtwaraen, el sur de Tanzania … el nombre original de nuestro Samurai Africano parece ser que fué Yasufe.

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