7 consejos para sobrevivir a un campamento de Artes Marciales.

7 consejos para sobrevivir a un campamento de Artes Marciales.

Ya se acerca el buen tiempo y es típico de estas fechas que vienen que se empiecen a organizar campamentos de entrenamiento para diferentes artes Marciales. Es una forma muy interesante de pasar unas vacaciones productivas y haciendo lo que realmente nos apasiona, pero ¿¿¿sabemos “sobrevivir” a un campamento de estas características en las que hacemos muchos entrenos y pasamos horas y horas sobre el tatami???

Hemos estado pensando un poco al respecto y os traemos unos cuantos consejos que consideramos interesantes a tener en cuenta:

1. No te centres en el número de horas de entreno.

La mayoría de las sesiones de campamentos tienen sesiones divididas de duraciones lógicas que todos podamos soportar, suelen ser como clases normales 1 – 2 horas con descansos entre medias.  Aprovecha estos descansos para distraer tu mente y no saturarte con demasiada información, da un paseo, refrescarse mentalmente es muy importante para aprovechar al máximo todo lo que tiene de bueno un intensivo de estas características. Una buena opción es llevar una mochila con algunos avituallamientos para los descansos y así recuperar energías.

2. Relax.

Es imprescindible ir a un campamento para disfrutar de la experiencia, encontrarnos con nuevos o viejos compañeros y sobre todo aprender. Si vas a disgusto o porque era lo que tocaba mejor quédate en casa y disfruta de otra manera. No hay tiempo suficiente en esta vida como para perderlo haciendo cosas que realmente no queremos, ni tenemos que hacer. Así que aprovechar el tiempo de forma productiva es fundamental.

3. Lleva un “cuaderno” old school y / o cámara de vídeo = móvil con la batería cargada.

Para aquellos que quieran ampliar sus conocimientos en la materia, es de vital importancia llevar un portátil o un móvil para por si nos dejan grabar, plasmar de esta manera los conceptos y técnicas que se van enseñando, o si no nos dejan para tomar alguna foto con alguna nota … será algo muy personal el tema de tomar notas, pero sin duda siempre será mejor que olvidar casi todo lo que hemos visto. Cuando regreses a casa, puedes mirar estas notas, escritas, las fotos o en vídeo,  y practicar lo que has aprendido. Será una buena manera de rentabilizar tu inversión.

4. Comunícate con tu compañero de entreno.

“Vamos a ir lento”, “menos intenso”, “mejor preguntamos de nuevo”… La mejor manera de hacer las cosas de la forma correcta y no perdernos en nuestras invenciones es preguntar y comunicarse con nuestro compi de entreno. Ir primero despacio, absorbiendo bien el conocimiento quizás es una de las grandes cosas a tener en cuenta. Empezar muy duro el primer día, luchando con todo el mundo y a mucha intensidad hará que no podamos continuar el resto de días que aun nos quedan. No hay que demostrar ser el macho alfa del campamento, mejor busca tu sitio y aprende, disfrutarás mucho más. Los problemas de comunicación con otros asistentes pueden amargar la experiencia del campamento, así que empieza pronto a hacer nuevos amigos, la Lucha une como pocas cosas lo hacen en la vida.

5. Entrena con diferentes personas.

Esto es importante. Aunque sea muy tentador entrenar con tu mejor amigo y así no salir de tu zona de confort, es de vital importancia entrenar con diferentes personas. Piénsalo, es una gran oportunidad de tener otras experiencias con personas que entrenan lo mismo que tú pero en sitios diferentes. La velocidad, la energía, incuso la técnicas aplicadas pueden ser diferentes y esto siempre supondrá una ventaja a la hora de prepararnos para situaciones de la vida en la que tendremos que adaptarnos muy rápido a las circunstancias.

6. Botiquín.

Puede parecer una tontería soberana pero si vas a entrenar y van a ser muchas horas tu cuerpo se va a resentir fijo. Si no el tuyo el de algún compañero así que lleva algunas cosas básicas en tu mochila … ya nos lo dicen nuestros padres: más vale prevenir que curar. Estaos campamentos suelen ser cerca de la naturaleza y solemos ser ratas de ciudad, así que llevarse ungüentos para los mosquitos o picaduras varias puede ser más que una salvación.

7. Viaje compartido.

Si el campamento está relativamente cerca y os proponéis ir en coche mejor ir acompañados. A la ida todo es ilusión y energía a raudales, a la vuelta tras varios días rodando pro el suelo o dando golpetazos, no tendremos tanta energía y pueden ocurrir accidentes provocados por la fatiga acumulada. compartir el viaje, turnarse en la conducción y hacer paradas en el camino es un seguro de vida que no cuesta nada. Al fin y al cabo vamos a un campamento6 de estos para poder contarlo.

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