8 consejos para tu dolor de espalda.

8 consejos para tu dolor de espalda.

Cerca del 80% de la población tiene o tendrá algún tipo de problema en la espalda. Puede ser por mucho motivos, el principal que nuestro ancestros decidieron ponerse sobre dos piernas primero y luego pasados unos cuantos miles de años decidieron que el trabajo era mucho mejor sentado durante ocho horas interminables. Luego la evolución del mundo de los gimnasios creía que después de todo este tiempo en una silla lo más inteligente sería sentar a sus clientes en máquinas que lo hacían casi todo por ellos y así, poco a poco toda nuestra salud postural se fue por el retrete.

Como decimos, hay tantos motivos como personas. Una veces es un exceso de entreno, otras veces falta de elasticidad y otras simplemente cuestiones genéticas. Pensamos que hay que saber escuchar el cuerpo e ir adaptándonos inteligentemente a lo que nos va pidiendo. A continuación en Fightlosophy os dejamos unos consejos para mejorar ese dolor de espalda que tarde o temprano todo y cada uno de nosotros sufre:

watch 1. Haz ejercicio.

Evidentemente de una manera moderada, quizás disminuir la intensidad y las posiciones comprometidas en ocasiones puede ser suficiente para, tras un periodo de recuperación, volver a nuestra rutina normal. Evita el movimiento que te causa el dolor hasta que sepas de qué se trata o al menos si lo haces concentra tu atención en que sea muy suave.

2. Mantener una buena postura.

El dolor de espalda puede haber comenzado después de una sesión dura de entrenamiento, pero lo que ha causado el dolor probablemente se ha ido formando durante un tiempo más prolongado. La mayoría de nosotros tenemos una mala postura en nuestras actividades más cotidianas, por lo que hasta que no mejoremos esto, podemos ser víctimas de nosotros mismos.

“Las pequeñas cosas van sumando”, así que si nos fijamos y nos educamos en la posición correcta como por ejemplo mantener la curvatura de la espalda en su forma natural, quitará presión a los nervios y reducirá el dolor.

3. Consulta a un especialista.

Como hemos dicho anteriormente cada dolor de espalda es un mundo en sí mismo. Tomar una pastilla mágica que le ayudó a un amigo puede que alivie el dolor pero no arreglará nuestro problema, a veces incluso puede empeorarlo. Ponernos en manos de los profesionales es importante ya que detectarán nuestras carencias, nuestras necesidades y nos harán trabajar en ello. El tiempo estimado de recuperación suele estar relacionado con nuestra constancia y con nuestra paciencia.

4. Equilibra tu Core.

A veces el dolor de espalda está directamente relacionado con nuestro Core, en su descompensada fuerza o en su debilidad. Es decir, la moda de unos abdominales super marcados puede desequilibrar el core descompensando la musculatura y provocando dolores lumbares que se pueden cronificar … igual pasa con ejercicios del torso. Si no buscamos un equilibrio natural en nuestro ejercicio físico, el cuerpo entrará en vicios posturales difíciles de corregir sin un plan integral. Trabaja tu core de forma integral y dale movilidad.

core

5. Mejorar la Flexibilidad.

Demasiada tensión y rigidez pueden causar dolor de espalda. Nuestro objetivo debería ser el aumento de la flexibilidad en todo el cuerpo desde los pies hasta la cabeza. La flexibilidad es una de las capacidades físicas menos demandadas y que en realidad son más importantes. Con el paso del tiempo es una de las primeras cosas que vamos perdiendo, el cuerpo se deterior y agrupa. Uno de los sistemas más avanzados con – literalmente- miles de año de experiencia al respecto es Yoga … y si es un Yoga dinámico mucho mejor. Empieza porque nunca es tarde para empezar, notarás que tu postura cambia y mejora tu calidad de vida.

6. Habla de tus problemas.

Muchos de los dolores que tenemos en nuestro cuerpo y la espalda puede que sea de los más recurrentes vienen dados porque somatizamos todo lo que tenemos en la cabeza en forma de dolor y enfermedad. Poco a poco hemos ido entendiendo que buscar ayuda a nuestros problemas no es nada malo, así que si tu vida no está en su mejor momento y empiezas a sentir que tu salud empieza a resentirse, que tu espalda está cada vez más castigada ve a un psicólogo, te ayudará físicamente mucho más de lo que crees. Saber qué tienes, saber qué pasa en tu cabeza peude ser un buen comienzo para aliviar los dolores físicos. Después de todo el cerebro es el que manda.

7. Técnicas de relajación.

Ya antes hicimos referencia a Yoga. Pero hay muchas más opciones que van dirigidas hacia -por ejemplo- la meditación, la relajación asistida, la hipnosis, la corrección postural y la respiración / concentración desde trabajos como el Tai Chi Chuan o el Qi gong. Sea cual sea tu elección os recomendamos que probéis unas cuantas y os decantéis por la que más os ayuda. La tensión y el estrés son enemigos públicos número uno.

8. Dieta Sana.

Aunque en principio pensemos que no tiene nada que ver lo que comemos con nuestra espalda, atendemos a la idea de que lo que comemos nos nutre y nos da energía. Pero también puede hacer el efecto contrario. Vigila tu alimentación, puede que con pequeños cambios y sumado con todo lo anterior, poco a poco recuperares tu espalda y puedas volver a tu entreno habitual.

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