8 cosas que no sabes de los Samuráis.

8 cosas que no sabes de los Samuráis.

Todos sabemos que los Samurai son guerreros legendarios del antiguo Japón y tal vez son la clase guerrera más conocida en todo el mundo. Eran combatientes nobles que lucharon con sus armas sin temor a la muerte y con un gran sentido del Honor. Seguían un estricto código moral que reguía toda su vida. Esa es la idea popular que todos nosotros tenemos. Pero en realidad, hay mucho más que poder decir de los samuráis.

1. Mujeres “Samurai”.

Mientras que si decimos “samurai” se nos viene a la cabeza la idea de un hombre, la clase bushi japonés (la clase social a la que pertenecían los Samurai) permitió que las mujeres recibieran una capacitación similar en las artes y la estrategias marciales. Estas mujeres fueron llamadas “Onna-Bugeisha”, y participaban incluso en combate junto con sus homólogos masculinos. Su arma preferida era generalmente la naginata, una lanza con una hoja curva en uno de sus extremos. Los textos históricos no hablan mucho de ellas ya que el papel tradicional de una mujer de la nobleza japonesa era más de ama de casa, así que lo han disimulado a lo largo de la historia. Sin embargo, investigaciones recientes indican que las mujeres japonesas participaron en batallas mucho más a menudo de lo que nos cuentan libros de historia. Se han encontrado restos de ADN en el sitio de la batalla de Senbon Matsubaru en 1580, 35 de los 105 cuerpos son mujeres. Investigaciones en otros lugares han dado resultados muy similares.

2. La Armadura.

Lo que posiblemente imponga más de los samurai es su aspecto extraño, con esas armaduras adornadas imitando a demonios. Cada pedazo de ella era totalmente funcional. La armadura de samurai, a diferencia de la armadura usada por los caballeros europeos, estaba diseñada para la movilidad. La armadura estaba hecha de placas lacadas de cuero o de metal, cuidadosamente unidos por cordones de cuero o seda. Los brazos estaban protegidos por grandes escudos rectangulares y mangas blindados. La mano derecha se dejaba a menudo sin una manga para permitir el movimiento máximo para blandir la espada. La parte más extraña y complicada de la armadura, el casco kabuto, también cumplió un propósito muy importante en la protección y aspecto del guerrero. A modo de anécdota, sabemos que el diseño del casco de Darth Vader en realidad estaba influenciado por los cascos samurai. Aunque la armadura samurai pasó por cambios significativos con el tiempo, su aspecto general siempre se mantuvo bastante similar. Fue tan bien hecha y eficaz que el Ejército de Estados Unidos basó los primeros chalecos antibalas en la armadura de samurai.

3. Samurais Occidentales.

Ya os contamos la historias del único samurai de origen africano. Se nos viene así a la cabeza la película “El último samurai” y es que podía ser que, en circunstancias especiales, alguien de fuera de Japón pudiera luchar junto a los samuráis, e incluso llegar a ser uno. Este honor especial (que incluía armas samurai y un nuevo nombre japonés) sólo podía ser otorgado por los líderes como los daimyos (señores territoriales) o el shogun (jefe militar). La historia reconoce a cuatro hombres occidentales que se convirtieron en Samurais: el aventurero William Adams, su colega Jan Joosten van Lodensteijn, el oficial de la Marina Eugene Collache y traficante de armas llamado Edward Schnell. De los cuatro, Adams fue el primero y el más influyente: ya que fue asesor del mismo Shogun.

4.  Clase Social.

Mucha gente piensa que los samuráis eran una fuerza de élite del ejercito como pueden serlo los Navy SEALS o las C.O.E o que eran una pequeña casta, con derechos como los nobles. Sin embargo, eran en realidad toda una clase social. Originalmente, “samurai” significa “los que sirven a la nobleza”. Con el tiempo, el término evolucionó y llegó a ser asociado con la clase bushi, soldados de clase media y alta. Esto quiere decir que hubo muchos más  de lo que generalmente pensamos. De hecho, en algún momento de pleno esplendor, hasta el 10 por ciento de la población de Japón era samurai. Debido a su gran número y larga influencia en la historia de Japón, se dice que cada japonés tiene un poco de sangre Samurai.

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5. Educación.

Los miembros de la clase samurai eran mucho más que simples guerreros. La mayoría de los samurai estaban muy bien educados. En la época en la que muy pocos europeos sabían leer, el nivel de alfabetización samurai era extremadamente alta. También eran expertos en matemáticas. Bushido dictaba que un samurai se tiene que esforzar para superarse de diferentes maneras incluyendo aquellas cosas que no tienen que ver con las artes de la guerra. Esta es la razón por la clase samurai participó muy activamente en los aspectos culturales y artísticos de su sociedad. La Poesía, la pintura, la caligrafía, la literatura y ​​la ceremonia del té eran los aspectos más comunes de la cultura samurai.

6. Moda.

Los Samurai eran como las estrellas de rock de su tiempo. Sin embargo el samurai no se vestía para impresionar. Toda su ropa estaba diseñada para adaptarse a sus necesidades como Guerrero. Su atuendo habitual consistía en pantalones hakama y un kimono o un hitatare. El traje dejaba los brazos libres, y el chaleco hitatare podría quitárselo rápidamente en caso de un ataque por sorpresa. Para el calzado, se utilizaron tanto los zuecos como sandalias de madera. La parte más distintiva de la moda samurai fue el peinado de moño, también era el más extendido. A excepción de los monjes budistas (que se afeitan la cabeza), personas de todas las clases sociales llevaban el peinado moño durante cientos de años. El hábito de combinar el moño con la cabeza parcialmente afeitada puede haberse desarrollado por necesidad: La frente afeitada parece que hacía más fácil llevar el casco.

7.  Homosexualidad.

No mucha gente sabe que los samuráis eran extremadamente de mente abierta cuando se trata de las relaciones sexuales. Al igual que los espartanos, los samurai aceptaban abiertamente la presencia de las relaciones del mismo sexo en su cultura. Estas relaciones generalmente eran entre un samurai experimentado y un joven aspirante. La práctica era conocida como wakashudo (“el camino de la juventud”), y se dice que era practicada por todos los miembros de la clase. De hecho, wakashudo era algo tan común que un daimyo si no había participado en estas prácticas podría ser mal visto. Wakashudo parece ser que se considera un aspecto fundamental del camino del samurai, aunque evidentemente la historia ha mantenido esto un poco más oculto.

8. Características físicas.

Nos imaginamos a un Samurai como a alguien imponente, pero nada más lejos de la realidad. La mayoría de los samurai eran bastante pequeños, un samurai del siglo 16 era normalmente muy delgado y su altura iría desde los 160 a los 165. En comparación, con los caballeros europeos de la misma época, que probablemente en algunas zonas geográficas rondaban los 180 hasta 196. Un dato curioso es que los nobles samurai podría no haber sido tan “puros”, como el resto de Japoneses. En comparación con el japonés promedio, los miembros de la clase samurai eran notablemente más peludos y su piel era más clara. El puente de su nariz también era claramente más europeo. En un giro irónico de la historia, esto parece indicar que los samurai en realidad descendían de un grupo étnico llamado los ainu, considerados inferiores por los japoneses.

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