James J. Braddock ” Cinderella Man” Parte 1.

James J. Braddock ” Cinderella Man” Parte 1.

Hay historias reales que trascienden lo méramente anecdótico, la historia del protagonista de nuestra Bio-Fightlosophy se llama James J. Braddock, más conocido por todos nosotros como “Cinderella Man” gracias a la adaptación que hicieron para la gran pantalla hace ya unos años.

Cliff Hollingsworth, aficionado al mundo del boxeo, se conmovió al conocer la historia de Braddock y pensó que la batalla de este hombre por sacar adelante a su familia era una excelente historia para adaptar al cine, nosotros pensamos que es una historia de los más puros tintes Fightlosophycos que pudieramos imaginar. Más allá de sus triunfos deportivos ( que no fueron pocos), estamos ante una historia de las que nos llegan al alma, una historia de superación personal, de resilencia y de sueños que se hacen realidad.

El proyecto de la película empezó a rodar allá por el año 1994 ( que chavales éramos la mayoría de nosotros), una serie de acontecimientos de esos que se convierten en “casualidades” hicieron que Hollingsworth se pusiera en contacto con uno de los sobrinos de Braddock, que a su vez les puso en contacto con los dos hijos de éste. Se reunieron en varias ocasiones y en esos encuentros los hijos de Braddock le contaron las diferentes historias que había protagonizado su padre. La maquinaria de puso en marcha y tras leer el borrador del guión, la familia dio el visto bueno para que se hiciera la película y por fin se hiciera honor a la memoria de su padre.

Los años 20 fueron una época dorada para Estado Unidos. Se celebraba la paz tras la Primera Guerra Mundial y aparentemente el horizonte aguardaba un futuro prometedor. También fue una época dorada para el boxeo, un deporte que tachaban de brutal pero que a la vez supo captar la atención del público. En una sociedad multicultural como la que se cuajaba en los suburbios norteamericanos, el boxeo se convirtió en un aliento para los inmigrantes ya que celebraban las victorias de su compatriotas con locura, sintiéndose posiblemente así un poco más cerca de su tierra natal. Es en esta época cuando nuestro protagonista llegó al Boxeo profesional, James J. Braddock ( con 21 años e hijo de inmigrantes Irlandeses), con una carrera amateur impecable, era conocido por su mortífero gancho derecho. James veía en el boxeo una oportunidad para tener una vida decente.

cinderellamanDurante sus primeros años parecía tener una carrera prometedora, llegaron a a podarlo “el Bulldog de Bergen” por su inquebrantable tenacidad. Tras sufrir una grave fractura en su mano derecha, su carrera empezó a caer en picado. En 1929 sufrió una derrota aplastante a manos del campeón de los pesos pesados ligeros Tommy Loughran, desencadenando una racha de mala suerte y derrotas que harían que Braddock nunca volviera a ser el mismo. Ese mismo año se produjo el crack de la Bolsa y USA entró en lo que sería conocida como la Gran Recesión. A medida que la crisis se iba extendiendo, las familias americanas de todas las clases sociales perdieron prácticamente todo. La vida de Jim Braddock como la de tantos miles de Norteamericanos comenzó a hacerse trizas. La comisión local de boxeo le obligó a retirarse tras revocar su licencia, así que Bradock tuvo que trabajar de lo que fuese para poder alimentar a su familia (cinco miembros) con tan sólo 24$ al mes, teniendo que recurrir a la beneficiencia en más de una ocasión.

En 1934 la suerte de James comienza a cambiar y por una cancelación de última hora le ofrecen un combate contra John “Corn” Griffin. Aunque se suponía que debería ser otro escalón en el ascenso de la carrera de Griffin, Braddock tenía todas la de perder , pero contra todo pronóstico hizo una gran pelea y venció. Haciendo gala de buen Boxeo y atendiendo a que no se trataba de un producto de la buena suerte, continuó ganando peleas contra grandes peladores de la época. Braddock volvió a recuperar la confianza en sí mismo. Cuando empezó a ganar dinero una de las primeras cosas que hizo fue devolver al gobierno la deuda que tenía con la beneficencia pública. Este acto le valió un nuevo apodo entre sus seguidores: “Caballero Jim”. Su fama comenzó a traspasar el cuadrilátero y un buen día le surgió la oportunidad de enfrentarse con el campeón de los pesos pesados Max Baer.

(continuará…)

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